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MIEDOS
INFANTILES
¿Qué es el miedo?
El miedo es un sentimiento natural en las personas, es una especie de
alarma que nos alerta de algún peligro y, por ende, activa nuestra
vigilancia, nos hace estar más pendientes, incrementa la precaución, hace
que nos protejamos, etc.
¿Cómo se manifiesta el miedo?
El miedo tiene tres componentes: el cognoscitivo, que permite reconocer el
peligro ante la percepción de elementos amenazantes o peligrosos; el
componente fisiológico, conformado por los cambios que se dan en el
organismo como aceleración del ritmo cardíaco, sudoración de manos,
dilatación de pupilas, etc.; y el componente motor, que son las
características reacciones musculares, como movimientos automáticos de huida
y defensa.
Hay miedos característicos en cada edad…
Las causas del miedo infantil van cambiando con la edad y según van
creciendo se van centrando en su entorno y en sus experiencias. La aparición
de miedos en el recién nacido se relaciona con la perdida de apoyo o con un
inesperado estimulo sensorial, que despierta una reacción refleja, el
llanto. El llanto en este caso es una respuesta adaptativa cuyo objetivo es
llamar la atención de la madre.
A los 6 meses se manifiesta el miedo hacia estímulos nuevos, a las alturas,
a los extraños. A los 8 meses parece ser la separación de la madre durante
tiempos largos , a los extraños, o a quedarse solo en un lugar desconocido
lo que genera el mayor miedo.. Alrededor de los 2 años, cuando se está
aprendiendo a ir al baño solo, puede aparecer el temor al inodoro, y a la
oscuridad ,ya que, cuando se apaga la luz la imaginación se dispara. A los 3
años puede surgir el temor a las personas disfrazadas y a las caretas.
Entre los 5 y los 7 años, el temor a las brujas y monstruos, seres
imaginarios que también les generan atracción. A los 6 años surgen temores
considerados más reales, como el miedo al daño físico, al ridículo, a no ser
aceptado o no poder lo que los otros pueden. Los niños entre 9 y 12 años
pueden experimentar miedo a los accidentes, enfermedades graves, divorcio de
los padres, pobre rendimiento escolar, peleas, etc.
Algunos miedos son adquiridos a raíz de situaciones
externas, vivencias, películas, historias, comentarios, que generalmente
no son adecuados a la edad del niño y generan ansiedades y temores.
¿Cómo pueden ayudar los padres para que sus hijos superen sus miedos?
Lo esencial es acompañar el crecimiento de nuestros hijos y estar atentos
a cualquier cambio en su conducta que nos llame la atención. Debemos
escucharlos atentamente, aceptar sus miedos, no minimizarlos ni restarles
importancia, decirles que es algo normal, que muchos chicos de su edad lo
sienten, ayudarlo a encontrar la manera de dominar ese miedo y entender qué
hay detrás de ese sentimiento. Es necesario explicar que cuando uno va
creciendo se enfrenta a situaciones nuevas y eso, muchas veces causa miedo,
pues se teme lo que no se conoce. Hablar con ellos, leerles cuentos
referidos al tema que los preocupa, narrar historias personales sobre como
enfrentamos nuestros miedos cuando fuimos pequeños, son elementos que ayudan
y ofrecen recursos para enfrentar los miedos. Si algún miedo se presenta con
alta frecuencia o interfiere en el desarrollo evolutivo normal del niño o
causa limitaciones en su vida diaria los padres deberían, entonces,
consultar con un especialista.
Los miedos nos hacen conscientes de los peligros reales de la vida y una vez
superados ayudan a fortalecer la autoestima
Lic. María Laura
Blanco
M.P. 92.427
Cel.: 15-5724-3356
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PICNIC EN JAPÓN |
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Es tradición en las empresas
japonesas asignar al empleado más nuevo para que reserve el lugar que
ocuparán en el parque para hacer el picnic.
Para asegurarse de cumplir bien con ésta
misión suelen ir desde la noche anterior para reservar el mejor lugar y
ser reconocidos por el grupo de trabajo!!.
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